Unos 86,000 hondureños perdieron la protección temporal que desde 1990 les permitía vivir en Estados Unidos sin tener problemas con las autoridades inmigratorias. Esa fue la decisión del gobierno del presidente Donald Trump, dada a conocer este viernes.
Los amparados por el llamado Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) llevan al menos dos décadas viviendo en territorio estadounidense y, ahora podrían verse obligados a dejar el país.
Según cifras de los Servicios de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos, con esta decisión, son cerca de 425,000, los inmigrantes a los que el Departamento de Seguridad Nacional bajo el actual gobierno, retira la protección temporal.
La protección temporal fue brindada a los hondureños, luego de las desastrosas condiciones que dejó tras de sí el huracán Mitch en el país centroamericano.
Ahora, los cerca de 86,000 hondureños amparados bajo este estatus, tendrán 18 meses para salir del país o lograr los trámites necesarios para poder quedarse.