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BUFORD. Si hay un punto cero para la sequía épica que azota el sur del país está en el una vez caudaloso Lago Lanier, la fuente de agua potable de Atlanta que ahora es casi un charco rodeado de acres de tierra roja polvorienta.
Las varas medidoras que una vez estuvieran cubiertas bajo 12 pies de agua, en la actualidad se distinguen secas. Letreros de ''No Zambullirse'' se alzan sobre rocas a 25 pies del agua. Los dueños de barcos deportivos han sido reemplazados por hombres con detectores de metales buscando tesoros perdidos en el lecho árido del lago. ''Este lago es un superviviente'', declaró Jeff ''Buddha'' Powell a un cliente preocupado en su tienda de pertrechos de pesquería a lo largo de la árida orilla. ''Si coges miedo no ayudas a la Madre Naturaleza'', agregó. ``Va a llover cuando llueva''. Pero hay poca lluvia en los pronósticos y sin ella los climatólogos alegan que la fuente de agua para más de tres millones de personas podría secarse en apenas 90 días. Esa grave predicción tiene a algunas ciudades considerando medidas más drásticas que la prohibición de irrigar jardines, entre ellas el racionamiento obligatorio del agua que castigaría a los propietarios y comercios que no reduzcan el uso del precioso líquido. ''Hemos sobrepasado el límite del uso del agua en exteriores. Ahora se trata del uso en interiores'', afirmó Jeff Knight, un ingeniero ecólogo de la ciudad universitaria de Athens, a 60 millas al noreste de Atlanta, que está preparando un programa de racionamiento de emergencia mientras se va secando su represa. ''Tiene que haber límites a la intromisión del gobierno en la vida de una persona, pero tenemos que imponer una penalidad a las personas que abusen'', agregó. ``El problema es cuánto se usa y por quién. Eso se vuelve político. Pero va a impactar a todos. Todos vamos a tener que compartir la inconveniencia''. Un 26 por ciento del sureste del país está cubierto por una sequía ''excepcional'' --la peor categoría de sequía del Servicio Nacional del Tiempo. Las áreas afectadas se extienden como una nube oscura sobre la mayor parte de Tennessee, Alabama, y la mitad norte de Georgia, así como partes de Carolina del Norte y del Sur, Kentucky y Virginia. |