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La renuncia de Richardson |
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Thursday, 08 January 2009 |
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El retiro de la nominación del gobernador Bill Richardson para encabezar el Departamento de Comercio es una dura pérdida de un importante interlocutor de los intereses de los latinos dentro del próximo gobierno del presidente electo Barack Obama.
Con la renuncia de Richardson se pierde una voz experimentada en asuntos gubernamentales, un entusiasta de los beneficios del comercio y un protagonista que se presentó como un enlace entre el próximo gobierno y América Latina. El gobernador de Nuevo México es sujeto de una investigación federal a CDR Financial Products, que ganó un contrato relacionado con bonos estatales, al mismo tiempo que el propietario de la firma contribuía a organizaciones ligadas al esfuerzo electoral de Richardson. En este caso es difícil imaginar por qué ahora la pesquisa —iniciada meses atrás— es considerada un obstáculo que afectaría la confirmación y no fue tomada en cuenta como tal como tal en diciembre. Richardson dijo pensar que no iba a demorar tanto la investigación, dejando en dudas el juicio del equipo de Obama al seleccionarlo sabiendo el problema legal que enfrentaba el nominado. No hay motivos para pensar que Richardson haya actuado ilegalmente. Las permisivas leyes que regulan las contribuciones políticas no prohíben donaciones cuando se tiene negocios con el gobierno pese a la apariencia de conflicto. El caso Richardson, eventualmente, no afectará en gran medida la transición de Obama más allá de la ausencia de su experiencia, aunque para los hispanos y EE.UU. es un golpe duro por la pérdida de una respetada voz en el próximo gobierno. |
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