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Shirley Almer, la anciana residente en Minnesota, había podido sobrevivir aún padeciendo de cáncer a los pulmones y un tumor en el cerebro, antes de perder la vida el 21 de diciembre pasado. La causa de su muerte: envenenamiento con salmonella relacionado con los productos alimenticios producidos en la fábrica Peanut Corporation of America, en su planta ubicada en Blakely en Georgia.
Clifford Tousignant sobrevivió a la guerra en Korea en donde ganó tres corazones purpuras y disfrutaba de la compañía de sus hijos y nietos antes de fallecer el 12 de enero en un asilo de Minnesota. La causa del fallecimiento: envenenamiento con salmonella relacionado con productos alimenticios de la misma fábrica. Nellie Napier, una señora residente de Ohio quien pudo sacar adelantes sola a sus seis hijos y que recientemente celebró su cumpleaños número 80, no vivió para celebrar ningún otro. La causa de su muerte: la bacteria de salmonella relacionada con el consumo de alimentos de la misma fábrica en Blakely. Estas personas se encuentran entre las nueve, que hasta la fecha, han perdido la vida por consumir productos de la fábrica de mantequilla de cacahuate ó maní de la fábrica de Blakely. Además son cientos los que se encuentran enfermos por la misma causa. Las pérdidas de estas vidas son tragedias que pudieron ser evitadas, sin embargo, esto nos hace ver algo de más grandes consecuencias en nuestro sistema de gobierno actual: la creencia de varios líderes legislativos de que las regulaciones del gobierno son algo malo que debe ser eliminado, debido a que se interpone en el camino del libre comercio. Esta creencia está contenida en la famosa frase de Ronald Reagan "gobierno no es la solución, gobierno es el problema". Y esto se escucha muy seguido de parte de líderes de la Asamblea General de Georgia, quienes insisten que todas las regulaciones gubernamentales son malas y deben ser eliminadas para que el comercio libre pueda hacer magia para los ciudadanos de Georgia. Tal parece que muy pocas regulaciones fueron impuestas en la Peanut Corporation of America por los inspectores gubernamentales. El Presidente de la compañía, Stewart Parnell evidentemente, tiene la habilidad de hacer cualquier cosa que el desee mediante nuestro sistema de libre mercado. Un comité congresional que finalmente revisó arduamente las operaciones de Parnell, dió a conocer copias de algunas comunicaciones corporativas muy interesantes. En un correo electrónico, el gerente de la fábrica Sammy Lightsey, le comunicó a Parnell acerca de posibles muestras de salmonella en productos de la fábrica de Blakely. Las instrucciones de Parnell fueron "Piérdelos". Parnell también escribió un correo electrónico a los empleados de la compañía el 12 de enero diciendo "Nosotros nunca hemos encontrado ninguna salmonella. La salmonella no se ha encontrado en ninguna parte de nuestros productos ó en nuestras fabricas". Además Parnell envió otro correo electrónico a los oficiales de la Administración de Comidas y medicinas ( Food and Grug Administration) diciéndoles que los gerentes de su compañía "necesitan desesperadamente por lo menos convertir el cacahuate crudo de nuestros pisos en dinero" Parnell ordenó que los productos identificados con salmonella fueran enviados para su comercialización y se quejó de que las pruebas para descubrir los productos contaminados estaban "costando mucho dinero" Después de todo esto, la compañía Peanut Corporation of America se ha declarado en bancarrota y probablemente no podrá seguir produciendo alimentos contaminados. Pero podría no haber habido ninguna muerte causada por los productos de la fábrica, si los inspectores a nivel estatal y federal hubieran impuesto las regulaciones de salubridad alimenticia. El caso de los productos contaminados de la fábrica de Blakely que causaron nueve muertes y cientos de enfermos, debe poner fin a la falta de sentido común relacionada con las regulaciones de salubridad. Hay veces que los consumidores necesitan una postura más enérgica de parte de sus gobiernos para por lo menos saber que lo que comen no los hará perder la vida. Y si no preguntémosle a los familiares de cada una de las personas que perdieron la vida en este caso. |