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GUATEMALA (AFP). El ex presidente de Guatemala Alfonso Portillo, reclamado por EE.UU. bajo acusaciones de lavado de dinero, pasó el martes su primera noche en la cárcel, convertido en el primer ex mandatario de la historia reciente guatemalteca tras las rejas. Portillo, quien gobernó entre 2000-2004, fue capturado en una playa del Caribe guatemalteco y trasladado a la capital, donde el Juzgado Quinto de Sentencia Penal decidió enviarlo a prisión mientras se decide si procede o no su extradición a Estados Unidos.
"El reto de Estados Unidos será demostrarlo", aseguró el ex gobernante tras su detención. "Cuando esté en los tribunales voy a decir los nombres de los que están implicados en la conspiración en mi contra", anotó. Portillo, que es objeto de un proceso por corrupción en Guatemala, por el que se encontraba en libertad bajo fianza desde 2008, espera ahora que la Justicia de Estados Unidos presente las pruebas que lo implican en el lavado de dinero, para que los tribunales locales decidan si procede o no su extradición. Desde que se emitió la orden de captura, el pasado viernes, con fines de extradición, Estados Unidos tiene un plazo de 40 días para presentar las pruebas, periodo que el ex presidente aguardará tras las rejas. De proceder la extradición a Estados Unidos, Portillo tendrá que cumplir primero su condena en Guatemala si es declarado culpable del delito de peculado (sustracción de fondos públicos) por el que es procesado en el país. La Fiscalía guatemalteca acusa al ex presidente de un desfalco de más de 14 millones de dólares de fondos del Ministerio de la Defensa, delito por el que podría ser condenado a entre 3 y 10 años de prisión, según el Código Penal. |