|

Parece como si una maldición le hubiera caído al América. Los días de inseguridad, de incertidumbre y dolor los han acompañado; el equipo en 15 días ha sufrido y llorado más de lo que lo hizo en los dos años que no logró calificar a la Liguilla. La mala fortuna comenzó con el robo de playeras que le hicieron a su cuadro Sub-20 en Morelia, Michoacán.
El equipo, dirigido por Cecilio de los Santos se presentó en las instalaciones del Estadio Morelos para jugar contra su similar michoacano, pero minutos antes de que iniciara el juego, seguidores de las Águilas se percataron que los uniformes estaban en la cancha sólo cuidados por un utilero y un hombre de seguridad. Entonces, se aprovecharon del momento y tomaron las playeras del equipo Sub-20 obligando a las "Aguilitas" a utilizar dos playeras, una amarilla debajo de una casaca azul de entrenamiento, las prendas no tenían número.Justo cuando los americanistas pondrían en marcha una investigación sobre los hechos, recibieron la peor noticia que pudiera haberles llegado. Salvador Cabañas había recibido un impacto de bala en la cabeza que ponía en peligro su vida. Justo cuando América pide seguridad y que los valores de la sociedad se realcen para que el país no viva más momentos de injusticia, Juan Carlos Silva fue víctima de la delincuencia. Este lunes 1 de febrero, el jugador de las Águilas, al salir de la casa de su novia, fue interceptado por unos individuos que quisieron asaltarlo, el hecho no se consumó, pero los rateros terminaron por dispararle hiriéndolo en el glúteo izquierdo sin que la situación haya pasado a mayores, pues el Jefe de los Servicios Médicos del América informó que "fue una herida en sedal que le lastimó la piel y la grasita debajo de la piel, no fue una herida profunda, pero el proyectil entró y salió por el glúteo izquierdo y puede entrenar". |