 BERLIN. Argentina dejará sus joyas en el banco y Alemania expondrá todos sus tesoros cuando choquen hoy por un lugar en las semifinales de la Copa del Mundo, en un duelo con perfume de final anticipada. Entre los suplentes argentinos saldrían Lionel Messi, Carlos Tevez y Pablo Aimar, tres socios del talento, mientras que los alemanes no se guardan nada y para afianzar su neto perfil ofensivo pondrán desde el vamos a sus cañoneros Miroslav Klose y Lukas Podolski, máximo goleador del mundial con cuatro festejos.
"Sabemos que Argentina es uno de los mejores equipos", dijo Podolski, ariete del Werder Bremen. "Eran considerados entre los favoritos antes del mundial, pero ahora tienen la mala suerte de toparse con nosotros". Con Hernán Crespo y Javier Saviola, arriba, apuntalados por Luis González, Maxi Rodríguez y Juan Román Riquelme, la intención de Argentina sería desgastar a su rival en la primera etapa, para luego darle cabida a Messi, Tevez y Aimar, un trío de lujo que combina velocidad con destreza. Se vislumbra un choque de ida y vuelta, con Alemania tratando de hacer valer la mayor potencia y altura de sus jugadores, y con Argentina proponiendo un juego a ras del piso. "No creo que ninguno salga a especular", dijo el "Conejito" Saviola. "Los dos trataremos de buscar el arco rival, porque lo peor que podríamos hacer es entregarles la pelota". Para controlar el balón, Argentina confía en sagacidad de Riquelme, quien tendría al lado a González y a Rodríguez, con Javier Mascherano plantado en el centro de la cancha para quitar y distribuir. En el campamento alemán, la palabra especular no tiene cabida en su diccionario. Su técnico Juergen Klisnmann quiere que sus jugadores vayan al ataque y marquen el compás del juego. "Si perdemos con Argentina, nuevamente va a comenzar el debate sobre si no es mejor jugar defensivamente y esperar el contragolpe", dijo Klinsmann. "Por eso es tan importante que avancemos a la final". En Argentina, "Lucho" González reaparecería por Esteban Cambiasso, tras haberse recuperado de una lesión sufrida en el segundo partido cuando su equipo goleó 6-0 a Serbia y Montenegro. |