Por Irene Díaz-Bazán
ATLANTA.-
Después de cinco años de haber sido implementada, la ley SB350 que impone sanciones y multas costosas a personas que conducen en Georgia sin licencia, un reporte expone que “ésta ley se aplica bajo perfil racial” y “con fines de lucro”.
El miércoles en el Capitolio Estatal de Georgia la coalición de organizaciones proinmigrantes: la Alianza Latina de Georgia por los Derechos Humanos (GLAHR) y la organización multiracial de abogados Advancement Project presentaron el informe “Manucfacturing Felonies: How driving became a felony for people of color in Georgia”.
El informe considera que la norma no sólo causó consecuencias preocupantes para familias inmigrantes sino que también ha causado daños graves en las comunidades de color en general, especialmente entre las poblaciones de latinos y afroamericanos.
Un días después de ser liberado de una delegación de Fairburn, el mexicano, Ignacio Portillo, se quejó de haber sido detenido por las autoridades en dos oportunidades por “manejar sin luces” y pasar días enteros en la cárcel por haber cometido infracciones menores. “Para salir de la cárcel tuve que pagar mucho dinero que estaba destinado a los estudios de mis hijos universitarios”, dijo.
Eva Cárdenas activista de GLAHR expresó que “la aplicación de la SB350 ha convertido a Georgia en un estado más hostil donde la policía coopera en su contra.
“Estamos de acuerdo con que Georgia deba regular el privilegio de conducir. Pero al imponer duras sanciones se perjudica de manera desproporcionada a las familias de color, expresó la abogada Flavia Jimenez.
En Georgia después que un conductor es detenido cuatro veces por conducir sin licencia, la infracción se convierte en felonía.