Es entendible porqué muchas personas se mostraron reacias a asistir a la convención nacional republicana que empezó en el Quicken Loans Arena, en Cleveland, Ohio esta semana.
Con la violencia reciente desatada en lugares públicos, puede resultar peligroso atender eventos donde asistirá un buen número de personas.
Las noticias están inundadas de tiroteos contra civiles o policías, atentados terroristas y hasta intentos de golpes de estado.
Lamentablemente hemos presenciado también actos de violencia exhibida en diferentes presentaciones de Donald Trump, el ahora candidato republicano y cuya oratoria muchos consideran agresiva.
Por encima de todo eso, los republicanos están celebrando su convención en Ohio, que es un estado abierto a la portación de armas de fuego.
Hay varios grupos nacionalistas blancos en Cleveland apoyando a Trump y otros tantos en contra.
Todos ellos pueden portar legalmente armas de asalto por las calles de la ciudad anfitriona, lo cual deja una sensación desagradable de que en cualquier momento pueden empezar a volar las balas entre los asistentes a la convención.
También pueden ser “atacados” por funcionarios que buscan desesperados contribuciones para cubrir el déficit de financiación del evento de $ 6 millones de dólares.
Este déficit fue causado en parte porque grandes corporaciones como Coca-Cola retiraron su patrocinio al evento.
Así que con todos estos factores no es de extrañarse que decenas de senadores, congresistas y expresidentes decidieron mantenerse alejados de su propia convención.
El Senador Ben Sasse de Nebraska, que definitivamente no es un fan Trump, envió un mensaje a través de su portavoz:
“El senador Sasse no asistirá a la convención y en su lugar llevará a sus hijos a ver fuegos artificiales en todo el estado, los cuales gozan de más popularidad que los actuales candidatos”.
Jeff Flake, Senador por Arizona dio la razón más pragmática para no asistir a la convención: “Tengo que cortar el césped.”
Ninguno de los Bush estuvo ahí y tampoco los dos más recientes candidatos presidenciales republicanos Mitt Romney y John McCain.
Los representantes de Georgia en Washington si asistieron. Miembros de la Cámara Baja federal como Buddy Carter y Tom Price se presentaron en la convención, así como los senadores Johnny Isakson y David Perdue.
Perdue no sólo fue a Cleveland, sino que es uno de los pocos funcionarios electos que no parece temer las elecciones de noviembre ya que ha estado prediciendo desde hace tiempo que Trump prevalecerá sobre la demócrata Hillary Clinton.
“Reconozco a un ganador cuando veo uno, es alguien que nos escucha” dijo Perdue durante la reciente convención estatal del GOP.
“Él se queja de las mismas personas que nosotros nos quejamos - políticos, burócratas, medios de comunicación. Él gano Michigan y Mississippi en el mismo día. ¿Cuándo había ocurrido antes eso? “
El senador estatal Bill Cowsert (R-Athens) otro asistente a la convención, dijo
“Cleveland, Ohio, es famoso por sus sándwiches de carne en conserva, el Salón de la Fama del Rock and Roll, y por la Convención Nacional Republicana 2016. Estoy orgulloso de decir que voy a disfrutar estas tres cosas”
Cowsert también dice estar de acuerdo con la decisión de los votantes de las primarias republicanas de apoyar a Trump.
“Los votantes republicanos han hablado y escogimos a Donald Trump como nuestro candidato”, dijo Cowsert. “Como republicano, como georgiano y como un americano que respeta nuestro sistema electoral, voy a representar a las personas que me están enviando a la convención y voy a emitir mi voto por Donald Trump.”
Con o sin los funcionarios elegidos, las convenciones seguirán adelante.
Es difícil decir si algo realmente importante pasara en alguna convención nacional, pero sigue siendo un importante ritual de las elecciones presidenciales.
Podría decirse que son una especie de infomerciales para la democracia estadounidense.
Yo como siempre, veré las convenciones por la televisión, lo que quiere decir que estoy a una distancia segura de Cleveland.
