El mes de julio es un mes especial en Georgia. Es la época en que la mayoría de las leyes aprobadas durante la sesión legislativa anterior, entran en efecto.
Este año, no ha sido la excepción, ya que a inicios de mes entraron en efecto las nuevas leyes que permiten a estudiantes usar pistolas eléctricas en las universidades
y que requieren licencias estatales para los “consultores de lactancia” que ayudan a las madres que amamantan a sus bebés con leche materna.
La Asamblea General ha funcionado continuamente desde 1777, por lo que podríamos pensar que en estos 239 años hemos aprobado suficientes leyes como para cubrir todos los aspectos de la vida diaria.
Pensar eso sería un error. Resulta que siempre hay algún problema que requiere de una nueva ley.
Recientemente, una estación de televisión de Atlanta corrió la voz de alerta sobre una amenaza pública que pone en peligro inocentes ciudadanos de nuestro estado.
Esta es la práctica de colocar a escondidas una cámara para tomar fotos por debajo de la falda de una desprevenida mujer.
La Corte de Apelaciones de Georgia ha dictaminado que, debido a una brecha legal en la ley de privacidad del estado, este tipo de fotos son legales si son tomadas en las afueras de un vestidor o de un baño.
Naturalmente, los legisladores inmediatamente se manifestaron al respecto diciendo que se debe aprobar una nueva ley para cubrir esta brecha legal.
No obstante, la nueva sesión legislativa no empezará hasta enero del próximo año, así que, según el Senador Vincent Fort (D-Atlanta), “vamos a tener seis meses más o menos, en la que estos degenerados podrán hacer estas cosas.
“No sé si deberíamos aprobar una ley sobre las fotografías debajo de las faldas. Lo que sí creo que es que hay áreas en las que ciertamente se debería aprobar alguna ley.
Por ejemplo, en los últimos cuatro o cinco años, es cada vez más frecuente ver algún servidor público renunciando a sus cargos, para postularse al Congreso o para tomar un nuevo puesto de trabajo.
Un número creciente de legisladores no terminan el periodo para el que han sido elegidos, lo que significa que se debe llamar a una elección especial para reemplazarlos.
Estas elecciones especiales son caras para los contribuyentes y realizarlas puede costar tanto como
$100,000 dólares. Además de que, en este espacio de tiempo, los residentes de ese distrito se quedan sin representación.
Debería haber una ley que requiera que los políticos que renuncien antes de terminar su periodo, paguen el costo total de la realización de la elección especial resultante de su retiro.
La ley también debería requerir que paguen por esas elecciones con su propio dinero o quizás puedan utilizar los fondos restantes de sus campañas.
Una vez que estos políticos sepan que van a pagar un alto precio por su renuncia temprana, creo que un gran porcentaje de ellos decidirían terminar sus períodos.
Debería haber una ley que establezca que todo gasto de más de un millón de dólares de fondos públicos en un proyecto para alguna empresa privada, debería ir primero en un referéndum para que los votantes decidan si lo aprueban o no.
De existir, esa ley se hubiera podido aplicar en los casos en que el Comisionado del Condado de Cobb Tim Lee y el alcalde de Atlanta, Kasim Reed, dispusieron cientos de millones en fondos de impuestos para construir dos nuevos estadios para Los Bravos y los Falcons.
En ninguno de esos casos se les permitió a los votantes opinar sobre dichos proyectos, lo cual me parece tremendamente injusto.
Debería haber una ley en la que los grupos de activistas que se presentan ante las comisiones legislativas para apoyar u oponerse a un proyecto de ley, sean puestos bajo juramento, al igual que se hace con los testigos de un juicio.
Son incontables las veces que he oído a algún activista decirle a los legisladores algo que todos en la sala saben que no es cierto. En muchos casos los legisladores pueden creer que los que les dicen es cierto y aprueban leyes en base a ello.
Si se pone a dichos activistas bajo juramento,enfrentarian la posibilidad real de ser procesados por perjurio si mienten, asi que podríamos tener un proceso legislativo mucho más honesto.
Puede que estas leyes no sean tan emocionantes como la de prohibir una foto por debajo de la falda, pero sí creo son más necesarias y más honesto el aprobarlas.
