Ali LandivarBienestarColumnistasVida

Se acabó la Navidad y el Año nuevo

Sí amigos, se acabaron las fiestas, ¿ y  ahora qué?…

Bueno, les cuento: La vida continuará como siempre, habrá días buenos, no tan buenos y a veces malos; pero es la vida misma que nos pondrá donde tenemos que estar. Lo ideal es que comencemos el año con ganas e ilusión. Hay que renovar las energías para llevar a cabo las ideas que uno se propone. En mi caso, por ejemplo, tengo algunas que me gustaría realizar. Después de tanto corre y corre y del trajín que conlleva todas estas fiestas, HAY QUE DESCANSAR. El día 1, del año nuevo lo dediqué a descansar, me dije “Ali, ahora sí, se acabó la navidad y comenzó el nuevo año. Tranquila”.

Después de descansar, al fin pude sentarme a escribir, no había podido después de tantos días de ir y venir, arreglando un arbolito de navidad, con su nacimiento y todo lo que conlleva los arreglos navideños. Seguidamente, tuve que hacerme cargo de comprar los regalos para mi familia, Dios, esto sí que es un lio. No es fácil, no sabes qué regalar, con algunos de ellos llegué a la conclusión de darles dinero y que ellos compren lo que quisieran.

Después de todo este embrollo, pensar en la cena de Navidad, y, qué hago ahora, me repetía una y otra vez a mí misma. No quería preguntarles a mis hijos, “qué quieren comer” … porque sabía que cada uno de ellos (3) pedirían diferentes cosas. Me dije: haré algo que a todos les gusta; pavo al horno y un jamón con piña. Para qué les cuento, quedé como una buena cocinera y sentí que disfrutaron la cena; y yo quedé satisfecha al quedar bien.

Después de esto llegó la repartición de regalos, los cuales había arreglado con mucho entusiasmo y dedicación, en bonitos y muy coloridos papeles; hermosos me quedaron. Me dio pena el ver como los rasgaban y rompían. Pero, comprendí que eso tiene que ser así, no importa lo bonito que están o el amor que le pusiste al arreglarlos así tiene que ser. Se acabó la fiesta y todos se regresaron a sus casas. Volví a repetir “se acabó la Navidad”, ahora a recoger la basura, limpiar la cocina, lavar copas, en fin, fue un día de mucho trabajo. Al día siguiente, tocó poner la casa en orden, quitar y guardar los arreglos navideños; la verdad que además de mucho trabajo, todo esto es un lio. Así es la Navidad.

Y, ahora ¿qué? Pues, pensar nuevamente ¿qué hacer en el año viejo…y que propósitos para el Nuevo?… Me dije: Este va a ser más fácil…porque en esta fecha nunca nos reunimos la familia cada cual hace lo que quiera, y pensé, que no tenía que hacer mucho; solo Manuel y yo en casa a esperar el Año Nuevo y despedir el Viejo.

Pero, ¿qué pasó? mi hijo Rodney anunció venir ese día, para cenar con nosotros… Me dije, Ali piensa ¿qué vas hacer de comer? Antes que me diera tiempo para decidir, él me dijo: Quiero carne apanada y una pierna de chancho al horno. Salí de inmediato a comprar lo que necesitaba. Me dije Señor, en qué trajín me has metido. Gracias a Dios tuve suficiente tiempo para preparar la cena inesperada de Año Viejo.

Por otro lado, mi mente maquinaba en los rituales que quería hacer esa noche. Eso sí, no podía dejar de hacerlos. Y, cuáles son mis rituales, allí les va: Primeramente, toda la ropa que uso esa noche, tiene que ser nueva, con calzones amarillo y rojo.

Hago las 12 uvas con los deseos, el balde de agua, que desde la mañana estaba en un rincón de la casa, según se dice, recogiendo las malas vibras…y al cabo de las 12 de la noche tirar el agua fuera de la casa; y así con el dinero en mano, las lentejas, el champagne y la vueltita con la maleta, termino con todos estos rituales. Sé que para muchas personas estas son tonterías, para otros quizás les da risa, pero para mí, es como un juego que me distrae y gozo haciéndolos. Además, dicen que esto se hace para el amor, la prosperidad y la salud. Que si es verdad o no. Quién sabe. Yo lo hago por si acaso, ja, ja.

No podía faltar mi lista de buenas intenciones, comer muchas frutas, más vegetales, pescado, es decir, comer sano.

Otro propósito que están en mi lista de todos los comienzos de año tiene que ver con el ejercicio. Siempre me ha gustado tener  algún objetivo, metas y muchas otras cosas que me gustaría llevar a cabo. ¿Pero, los cumpliré? Qué compromiso. Ya les contaré.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también

Cerrar
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar