Leticia Treviño

La discapacidad: Realidades para el empleo

Si encontrar trabajo puede resultar difícil en la época actual, imaginemos esta expectativa de vida para las personas con discapacidad. Sus horizontes para el empleo son realmente difíciles pues falta información, sensibilidad y una cultura de inclusión en la sociedad y particularmente en los empleadores.

Cada vez hay más apertura por parte de las empresas para la contratación de personas con discapacidad, sobre todo porque hay puestos cuyos perfiles pueden ser cubiertos para ciertos tipos de discapacidad, y esto les permite a las organizaciones cumplir con su responsabilidad social. Sin embargo, también hay desinformación, temor y preocupación. Hay muchos prejuicios y mitos al respecto. Ciertamente, se requerirá en todos los casos, asegurar que la empresa cuente con las condiciones necesarias para ofrecer un ambiente seguro y trato digno y tener una cultura de inclusión reflejada en políticas, procedimientos y reglamentos organizacionales.

La inclusión laboral se refiere a la no discriminación por situaciones de vulnerabilidad.

Sin importar origen étnico, género, enfermedad, orientación sexual y otras circunstancias, todas las personas deben tener posibilidades de acceso a un empleo digno; con las mismas condiciones de contratación, sueldo, horarios, prestaciones; y con posibilidades de permanencia laboral y oportunidades de ascensos.

En Nuevo León, México, hay una iniciativa dirigida a la inclusión laboral: La Comunidad de Prácticas de Inclusión Laboral que funciona desde octubre del 2016 como grupo comprometido con personas vulnerables a fin de promover la sensibilidad en la sociedad y organizar acciones que favorezcan su inserción social y laboral.

Considera a los siguientes colectivos: Personas adultas mayores, personas con discapacidad, mujeres jefas de familia, migrantes y personas liberadas de centros penitenciarios. Cada grupo es liderado por una organización representativa con el apoyo del Gobierno del Estado y de las universidades TEC, UDEM, y U-ERRE. Entre estos colectivos, CONGRUENCIA es quien representa a las personas con discapacidad y es quien tiene mayor tiempo trabajando el tema y con resultados esperanzadores.

Para la inclusión laboral es necesario trabajar la empatía, palabra que procede de los vocablos griegos que significan “dentro de él” y “lo que se siente”. Es tener conciencia de la realidad ajena y percibir, compartir y comprender lo que otro puede sentir. Cuando la empatía nos lleva a la acción se da la compasión. Pero además de la empatía, para la inclusión laboral se requiere alinear la voluntad de las empresas y las consideraciones legales correspondientes como un derecho al trabajo digno.

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