Ali LandivarBienestarColumnistasVida

Primero yo, siempre yo

Ahora les voy a hablar sobre una pequeña historia de mi vida para elevar nuestra autoestima.

Me casé muy jovencita. En los años siguientes vinieron mis tres hijos, me dediqué por completo a ellos y a las labores del hogar, mientras mi esposo trabajaba arduamente para mantenernos.

Con toda esta rutina que tenía hasta entonces no me daba cuenta ni pensaba en “MI”, es decir, no me preocupaba de estar a la moda, ni estaba al día con los productos de belleza.

Crecieron los hijos. Cuando ellos ya podían valerse por sí mismos y ya no tenía que llevarlos y traerlos de la escuela, fue cuando algo despertó en mí. Un día me miré en el espejo de mi baño y vi a una mujer que aún lucía joven y con mucha vida por delante; me di ánimos y lo primero que hice fue inscribirme en el college.

Me eduqué y con esto también vino el cambio en mi apariencia personal. Me puse lentes de contacto (hasta entonces usaba lentes de marco), cambié mi look y me propuse olvidar un poco la rutina de la casa.

No por toda esta transición en mi vida, dejé de cuidar a mi familia, estoy segura que ellos sabían y saben que siempre los amé y los amo, pero también pensé si yo no me valoro, ¿cómo pueden ellos valorarme? Y, desde ese momento, me dije: seré “PRIMERO YO”. Por esto amigas, les aconsejo mírense al espejo y díganse a sí mismas, ¿te gusta esa mujer o deseas ser otra? Nunca es tarde para cambiar, tarde sería si mueres y no hiciste el cambio.

Pasaría que de pronto un día nos miramos de reojo en un espejo y vemos una imagen que no es la nuestra y un día nos encontramos recordando a aquella mujer y sentimos que la fuimos sepultando lentamente. Presenciamos su lenta agonía y no hicimos nada para revivirla.

Mujer, tienes que revivir y decir ¡Aquí estoy! Edúcate (si aún no lo has hecho) o para tu propio bien, cambia tu aspecto, arréglate diariamente, no importa si no vas a salir, la satisfacción es para una misma. Intenta recuperar a esa mujer bella, destierra culpas.

Si el desayuno, almuerzo o merienda se atrasan porque nos estamos poniendo guapas, pensemos que esta dedicación, ese amor a nosotras mismas será la medicina mágica para nuestra autoestima y también para tu familia.

Debes decir siempre “PRIMERO YO”, mi vida es una piedra preciosa. Soy la única que puede pulirla y hacer que se destaque por su brillo, o dejar que se apague para siempre. Nunca olviden que nadie las amará ni las valorará si cada una de ustedes no piensan en ustedes mismos y decir siempre: “PRIMERO YO”.

Tips para mejorar la autoestima>>>

Deja de criticarte

Tenemos que ser realistas tanto con nuestras virtudes como con nuestros defectos. No somos perfectos, pero la intención no es serlo. El objetivo es ser feliz. Así que para lograrlo debemos aceptar las cosas que no hacemos tan bien y aprender de ello.

Acéptate y perdónate

Escribe una carta en la que describas todo aquello que no te gusta de ti, y todo aquello de lo que te sientes culpable. No te dejes nada. Léela con atención y valora lo que puedes mejorar. Despídete de esa carta y pártela en mil pedazos.

Empieza a pensar en positivo

Cambia tus pensamientos. El “no puedo” por “voy a intentarlo”, “voy a tener éxito” “me va a ir bien”. Parece un tópico, pero forzarse un poco a mirar las cosas buenas de la vida nos puede ayudar a salir de la dinámica negativa.

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